Reiki es una técnica de sanación natural basada en la canalización de energía, se realiza a través de la imposición de manos. Reiki trata a la persona entera incluyendo cuerpo, emociones, mente y espíritu creando muchos efectos beneficiosos que incluyen la relajación y sentimientos de paz, seguridad y bienestar, no afecta al tratamiento médico que se pueda estar recibiendo, sino que es compatible con él y lo complementa, permitiendo incluso disminuir sus efectos secundarios. Ayuda en la reducción del dolor, y acelera el proceso de curación. No solo es compatible con cualquier tratamiento médico, sino que además actúa como complemento, en ningún caso se recomienda suspender ninguna medicación.

Reiki puede actuar tanto en el terreno físico (alivia dolores de artrosis, artritis, reuma, de espalda, migrañas, jaquecas, dolores menstruales, acelera los procesos de cicatrización, otitis, gastroenteritis, problemas de la piel...) para sanar dolencias, como mental para reducir estrés o espiritual para encontrar paz interior y para los procesos evolutivos.

Se ha usado con éxito en combinación con la quimioterapia y radiación para ayudar a subir los niveles energéticos del paciente. Disminuye los efectos secundarios (vómitos, nauseas...) ayudando al paciente a soportar las sesiones.

Fortalece el sistema inmunológico, permite una rápida relajación y reducción del estrés, de gran ayuda en depresión, ansiedad, insomnio y problemas nerviosos.

Aparte de la faceta terapéutica, también es una potente herramienta de crecimiento personal, ya que nos ayuda a mejorar como personas y a encontrar paz y felicidad. Armoniza todos los aspectos de nuestro ser (físico, mental y espiritual). Trabaja deshaciendo los bloqueos llevando armonia y bienestar.

Se puede transmitir Reiki a niños y embarazadas, no siendo para estas últimas perjudicial si no que puede transmitirles paz, confianza y seguridad para el momento del parto. 

Una sesión de Reiki tiene una duración aproximada de 60 minutos, siendo recomendable una serie de tratamientos de 4 sesiones, pero algunas dolencias pueden necesitar más.