El vendaje neuromuscular ayuda a nuestro organismo a activar su propio proceso de recuperación sin alterar la movilidad y facilitando la circulación. El vendaje  gener la información y es el cuerpo quien la interpreta y actúa. Por tanto, cuando hablamos de VNM, hablamos de un método de autorregulación.

El VNM tiene sus orígenes en las ciencias de la Quiropraxia y la kinesología. Según estas disciplinas, el movimiento y la actividad muscular sin imprescindibles para mantener o recuperar la salud. La musculatura es necesaria para el movimiento pero también influye en el equilibrio global del organismo al actuar directamente sobre el sistema sanguíneo y linfático y sobre la temperatura corporal. Por tanto, si la musculatura no funciona bien, puede provocar síntomas y patologías en otros sistemas del organismo.

Tomando la piel como modelo y basándose en la importancia de mantener el movimiento normal, se desarrolló un vendaje elástico que ayuda a la función muscular sin limitar los movimientos, manteniendo una adecuada circulación sanguínea y linfática así como la llegada de información propioceptiva de la estructura lesionada, factores que favorecen el proceso de recuperación normal de la estructura lesionada. Su objetivo principal es el de activar el proceso de autorregulación del cuerpo.

Beneficios que obtenemos al aplicarlo:

- Analgesia.

- Mejora la función articular.

- Mejora la función fascial.

- Mejora la postura.

- Acelera el proceso de reparación de las lesiones.

- Acción neurorefleja.